Artículo de Juan Carlos Torrente, vocal de Combat Noise, escrito en el último semestre de 2008.
Desde Agosto de 2003, cuando se prohibieron las actividades metaleras en el ya mítico Patio de María, el número de estos eventos cayó estrepitosamente en la capital del país. Raros eran los centros culturales que se aventuraban y permitían un concierto de Metal en sus predios… las casas de cultura, el Pabellón Cuba, cines como el Riviera y teatros como el Municipal de Playa nos cerraron sus puertas. El rechazo a nuestra música por parte de los trabajadores de esos establecimientos y de los vecinos del lugar (que nos vetaban con sus protestas en el CDR) golpeó con fuerza y debilitó visiblemente nuestra Escena. Solamente se dieron eventuales conciertos en el Salón Rosado de la Tropical, los jueves… con un sonido inapropiado y un personal que nos hace sentir como murciélagos a luz del día. Las actividades se suspenden regularmente, lo mismo por falta de transporte, que de policías, y por esta razón, comenzó a disminuir la asistencia del público. La Madriguera, desde hace poco nos ofrece un toque al mes, pero nada sustituye al Patio con sus tres conciertos semanales.
A pesar de esto los músicos y promotores, con su persistencia y constante reclamo, lograron la creación de la Agencia Cubana de Rock. Es cierto que esta novel institución agrupa solo a músicos de la capital (por el momento), pero su gran mérito es que le permite a estas cobrar bajo condiciones más apropiadas que las que ofrecen las empresas diseñadas para orquestas de música popular bailable. Y a pesar de que algunos consideren la Agencia como un instrumento de “control estatal”, otros lo ven como un logro que marca hito en la todavía sangrante historia de nuestro Movimiento. La entidad avanza, poco a poco va haciéndose sentir. Ya trajeron a SEPULTURA, la primera banda metalera de alto nivel que visita el país, y si a estas alturas parece imposible recuperar nuestro amado Patio, en cambio, un nuevo antro para los amantes del Rock y el Metal está a punto de inaugurarse.
En el barrio capitalino del Cerro, calle Bruzón número 62 entre Almendares y Ayestarán, muy cerca del Vedado, se levanta lo que ayer fue el cine Maxim. En este local, que se abrirá al público a más tardar en Octubre de 2008, se establecerán las oficinas de nuestra joven Agencia. El inmueble tiene un salón principal con capacidad para casi mil espectadores de pie, un escenario impresionante con sendas torres donde se ubican alrededor de 60 kilos entre luces inteligentes, seguidores, barredores, etc. un audio de 10 kilos + referencias, reforzados por el audio de la Agencia. El local cuenta con un excelente sistema de climatización que asciende a 200 toneladas, y otro de aislamiento sonoro, con una estructura de paredes, techo y puertas que no permiten que salga el sonido del recinto. Hay un salón de reuniones y habrá conciertos todas las noches de miércoles a sábados y también rockoteca. Así que, señores… estamos frente a lo que de seguro será la nueva meca del Rock y el Metal nacional.
Muy pronto la calle Bruzón se llenará de una estampa transgresora que de seguro molestará a los vecinos más conservadores, sobre todo a los que ya han enviado cartas de protesta al Partido, Poder Popular, etc. Pero la orden “viene de arriba”, así que por el momento allí estaremos pésele a quien le pese. Confiemos en que le saquen provecho a la situación, como hicieron los moradores de La Timba en los tiempos del Patio y comiencen a vendernos ron, cigarros o refrescos. Je je je, así todos salimos beneficiados…
El Maxim Rock, al igual que la Agencia, es un premio al Movimiento por todos estos años de resistencia, pero no creo que haya que darle gracias a alguien que no sea a nosotros. Muy pronto estaremos inaugurando lo que hemos estado exigiendo desde el cierre del Patio de María. No es un regalo de Dios, ni se lo debemos a la simpatía de alguna que otra persona con poder; pero será de nosotros, o mejor dicho… se hizo para nosotros. De ahí que se haga imperativo cuidar el espacio. Esa es una responsabilidad que tenemos con los que quedaron en el camino, con los que ni siquiera soñaron un lugar así; es un deber que tenemos para con los que vengan mañana, pero sobre todo, es una obligación para con nosotros mismos. La mayoría de sus trabajadores son parte del Movimiento, así que la mala voluntad y el maltrato no vendrán de ellos. Seamos todos juntos: la dirección de la Agencia, los técnicos de audio y luces, los músicos y sobre todo el público, sus verdaderos custodios. ¡Larga vida al Rock y al Metal nacional!



CARNIFEX
October 12th, 2009
Ya lo estamos disfrutando! … solo falta el Bar!!
Saludos a JC
david
October 12th, 2009
Verdad que si… jeje