En estado permanente de gracia
Posted May 13th by david chapet in Crónicas y reseñas, Eventos y exposiciones
En estado permanente de gracia,
por Leopoldo Luis.
Pocas veces el Patio de las Yagrumas me pareció un lugar estrecho, incapaz de asimilar las varias decenas de personas que, sobre las cinco de la tarde del pasado viernes 7 de mayo, comenzaron a inundar —literalmente— el acogedor espacio que comparten dos importantes entidades culturales: el Centro Pablo de la Torriente y la Casa de la Poesía, inquilinos ambos del inmueble marcado con el número 63 de la calle Muralla, en La Habana Vieja.
Hurgando en la memoria, solamente los magníficos conciertos A guitarra limpia organizados allí por la institución que dirige Víctor Casaus —y que tanto hace por la trova cubana contemporánea— han logrado reclutar a tantos de sus seguidores en una misma tarde. Por esta vez, aunque no faltó la música —la buena música—, el motivo de reunión fue otro.
RETRATO DE UN FOTÓGRAFO
Si se dice José Ignacio Vázquez López, filólogo, traductor, director artístico, poeta, apasionado de las profundidades marinas, tal vez nos llame la atención la diversidad de esferas en que este hombre ha desplegado sus capacidades. Nada más.
Pero si se dice Nacho Vázquez el fotógrafo, diseñador, realizador audiovisual, promotor cultural, suerte de gurú para tantos jóvenes creadores que forman parte ahora mismo de la escena musical alternativa en Cuba, sobran razones para saber de quién se trata. Su trabajo habla por él.
Nada frecuente es encontrar a Nacho en los grandes circuitos de la farándula, acaparando la atención de los medios, disertando frente a un micrófono. Lo natural es hallarlo en un concierto, cámara en ristre, presto a no dejar pasar el instante, el gesto que puede convertir la imagen más ingenua en sofisticada pieza de arte. Y trabajando siempre.
Esa presencia constante junto al escenario, vinculado de múltiples maneras al quehacer musical de la isla, acaba de tomarse un aire para emprender la aventura de una muestra personal: Estado de gracia, encuentro imprescindible del autor con el receptor primordial de su obra: el público.
FLASHAZOS A LA MUESTRA
Seleccionadas a partir de los varios cientos que componen su catálogo —e impresas digitalmente— las fotografías que integran Estado de Gracia recorren un espectro que abarca el rock, la trova, el jazz, la música de fusión; a cuyos cultores vincula, más allá de los géneros, un denominador común: la entrega sin condiciones a la interpretación. Ese estado de especial favorecimiento a que se aboca el artista durante la ejecución virtuosa, “sin importar quién sea el músico”, como ha dicho el propio Nacho. Su búsqueda no es el hombre, sino el trance.
Piezas de diverso formato conforman Estado de Gracia. Grandes o medianas. Pulcramente enmarcadas o expuestas al soplo de la brisa en una tendedera rústica. Blanco y negro o color. La luz natural siempre. En vivo. No importa si desfavoreciendo: termina siendo domeñada por el artista.
Hasta el día 31 de mayo podrá ser apreciada Estado de Gracia en la Casa de la Poesía de la Oficina del Historiador. La parte fotográfica, la que permanece. La inauguración, mucho más ambiciosa y por desgracia efímera, perdurará de otro modo, en el espíritu de quienes tuvimos ocasión de disfrutarla.
UNA APERTURA SINGULAR
Las cálidas palabras de Juan Camacho —otro incansable promotor cultural—, propiciando el acercamiento. Los poemas que Nacho prefirió compartir de manera cuasi-performática con los asistentes, para que cada cual llevara a casa su propia lectura.
La asombrosa Tanmy López y la frescura de su violín, en solitario o como parte de la estructura sonora de su grupo acompañante, Pura Cepa.
William Vivanco, cantor de multitudes, capaz de comunicarse como el primer día con un público heterogéneo que coreaba sus canciones.
Tesis de Menta en tarde de lujo, ofreciendo un “desconectado” que a más de uno sorprendió, combinando una vez más la calidad de las composiciones de Roberto Perdomo con la excelencia del arreglo y el trabajo vocal, para dejar constancia —como tantas veces he repetido— de que estamos frente a una agrupación cuyo nivel estético e interpretativo amerita la necesaria atención y apoyo por parte de las instituciones culturales, medios de difusión incluidos.
David Torrens y Haydee Milanés también hicieron lo suyo, en dúo ocasional, y la banda de rock LSD sirvió los postres, en una despedida cargada de emoción y vibraciones positivas.
El hecho artístico global que representa la muestra fotográfica Estado de Gracia del artista Nacho Vázquez, y su fecha inaugural, merecen no ser pasados por alto. Si no ejemplo a seguir, al menos constituye muestra fehaciente de lo que puede lograrse cuando en la preparación de un evento confluyen el talento, la organización y las buenas intenciones.
La cultura cubana lo agradece siempre.


